martes, 5 de diciembre de 2017

Constitución de 1978: el mejor homenaje es su reforma





Para toda una generación de españoles, los que nacieron después de 1960, la Constitución fue la culminación de un proceso que iniciaron sus mayores ya en los últimos años de la vida del dictador. Porque en estos tiempos de revisionismo histórico se nos olvida muchas veces recordar que nuestro país sufrió cuatro décadas de la más negra y siniestra dictadura. Sin embargo, cuando se cumplen 39 años de aquel histórico 6 de diciembre de 1978, otra generación de españoles, la mía, la de los nacidos en los 80, somos los llamados no a derribar como algunos pretenden, sino a asentar las bases de un nuevo edificio constitucional en el que todos tengamos cabida. Está claro que la Constitución de 1978 nos ha brindado a todos los españoles un marco de convivencia en el que nuestro país ha podido alcanzar por fin un régimen de libertades y derechos como jamás en toda su longeva historia lo había disfrutado.


Manuel Fraga, Miquel Roca, Gregorio Peces-Barba, Gabriel Cisneros, José Pedro Pérez Llorca, Miguel Herrero de Miñón y Jordi Solé Tura. Los llamados padres de la Constitución del 78


A pesar de ello, tener a la Constitución como una especie de texto sagrado que no puede alterarse es el más flaco favor que le podemos hacer al código legal que ha sentado las bases de nuestra convivencia en todos estos años. En mi opinión, casi cuatro décadas después de su aprobación, ha llegado el momento de que, como hicieron nuestros antecesores, las distintas fuerzas políticas trabajemos para encontrar un espacio común adaptado a las necesidades de la sociedad del siglo XXI, que de cobijo a las distintas sensibilidades sociales y que, de una forma lo más consensuada posible, cerremos aquellos aspectos que quedaron por resolver hace casi cuarenta años, como el modelo territorial de nuestro país, para lo que necesitaremos alcanzar un acuerdo amplio y generoso que consiga que todos, sin excepción, encontremos nuestro lugar en la casa de todos que debe ser nuestra Constitución.
 

Cartel del PSOE para el referendum constitucional del 6 de dicimebre de 19178


La Constitución es, para los socialistas, sinónimo de impulso político, económico y social para nuestro país. Nos sentimos orgullosos de ella, de nuestra participación en su elaboración y defensa y de nuestra decisiva aportación a su aplicación y desarrollo durante sus 39 años de vigencia.

Es precisamente por ello que, hoy, en 2017, es necesario adaptar nuestra norma suprema a los nuevos retos y realidades de nuestro tiempo, para dar respuesta a una nueva sociedad constituida por una ciudadanía más plural, más heterogénea, más formada, más participativa y más exigente a la hora de reclamar el funcionamiento eficaz de sus instituciones y el respeto a sus derechos y libertades. En resumen, los socialistas mostramos, nuestro compromiso con el sistema constitucional y reiteramos nuestro convencimiento de que es necesario emprender una reforma constitucional consensuada y bien medida para un nuevo largo periodo de convivencia, con el objetivo fundamental de garantizar el progreso, la paz social, la estabilidad política y la solidaridad territorial para los españoles de ahora para y las futuras generaciones.
 



Por esas razones, desde el espíritu de concordia y de consenso con que el que fue posible elaborar hace 39 años nuestra Constitución, es necesario que todos los partidos, las instituciones, los agentes económicos y sociales, el conjunto de los ciudadanos y de la sociedad civil, hagamos un esfuerzo para entablar un diálogo constructivo, nos decidamos por apostar por el trabajo colectivo para ponernos manos a la obra en el empeño de renovar el pacto social y político que permitió alumbrar nuestra actual Carta Manga. Un proceso que espero que permita abrir, más temprano que tarde, el debate de la reforma del texto Constitucional pensando en un futuro mejor para España; un futuro de paz, estabilidad, progreso y libertad. Creo con sinceridad que el empeño merece la pena y por eso el mejor homenaje que podemos hacer a la Constitución de 1978 es afrontar con grandeza, generosidad y altura de miras su revisión, su reforma y su actualización para conseguir, entre todos, una mejor España al servicio de los ciudadanos, en la que quepamos todos y todas en un proyecto común, ilusionante e integrador.


miércoles, 7 de junio de 2017

Dos años dando la cara por Torre…



El 13 de junio de 2015 arrancó la legislatura
En mayo de 2015 todos los españoles fuimos llamados a las urnas en un momento que, ahora que han pasado dos años, no era ni mucho menos el más propicio para un partido como el nuestro, el PSOE, que estaba todavía en el trance de recuperar el terreno perdido ante los electores desde los comicios generales de 2011. Aunque parecía que la crisis empezaba a remitir, todavía quedaba fresco en la memoria el recuerdo de los dificilísimos años que todos tuvimos que sortear. Con la perspectiva que da el tiempo, y dada la acusada tendencia que tenemos los socialistas a ser muy críticos con nosotros mismos, hay cosas que no se hicieron bien pero hay otras que, probablemente, no existía mejor manera de afrontarlas. 

Con un escenario adverso, por la presión de las nuevas formaciones políticas surgidas a izquierda y derecha de nuestras posiciones políticas y, especialmente, por el acusado avance de Vecinos por Torrelodones como formación hegemónica a nivel local, el PSOE logró mantener su representación municipal. Unos resultados que, aunque la mayoría absoluta alcanzada por Vecinos en su tercera comparecencia ante los electores pudiera empañarlos, nos llenaron de esperanza y energías para afrontar una legislatura que sabíamos que no iba a ser ni mucho menos sencilla.

Desde un primer momento optamos por la que, probablemente, sea la vía más laboriosa para un grupo que está en la oposición, la vía de las propuestas. Frente al griterío y la política espectáculo de unos y al inmovilismo y la inacción de otros, los socialistas tuvimos muy claro desde el principio que nuestros vecinos nos habían depositado su confianza para defender sus intereses no sólo en el Ayuntamiento, sino en todos aquellos foros a los que fuera necesario que la voz de los torresanos se escuchase. 

DOS AÑOS DE MUCHO TRABAJO

En este ecuador de la legislatura nos sentimos en la obligación de rendir cuentas a todos los vecinos, los que nos votaron y los que no nos otorgaron su apoyo. A los primeros para agradecerles su confianza y a todos para explicarles qué hemos hecho para mejorar la vida de nuestros convecinos en estos dos años. En una mera enumeración podemos resumir nuestra tarea en que hemos presentado 18 mociones y 46 preguntas al pleno  planteado 56 sugerencias al Avance del Plan General, 17 a los reglamentos de los Consejos, 20 enmiendas a los Presupuestos Municipales y 12 a las Ordenanzas Fiscales. Que hemos mantenido 29 reuniones con entidades de todo tipo, que enviamos en estos meses 12 comunicaciones postales a nuestros vecinos y 81boletines digitales, que hemos propuesto 13 enmiendas a los presupuestos regionales otras 6 a los del Estado y que hemos impulsado el Reglamento de los Presupuestos Participativos o la puesta en marcha de la Comisión sobre el Canto del Pico.

El Centro de Salud ha celebrado su 25 anviersario
Pero, al fin y al cabo, son sólo números. Y la vida es algo más que números, son las historias de cada uno, y me van a permitir que cuente alguna. Nuestra diputada regional Lucía Casares, que se encarga en la Asamblea de Madrid de dar curso a los asuntos relacionados con Torrelodones, nos hace llegar unos datos muy interesantes sobre la presión asistencial que tiene nuestro Centro de Salud. Echamos cuentas y resulta que nuestros médicos atienden a muchos más pacientes por cabeza que en el resto de la Comunidad de Madrid. Entendemos que es noticia y lo hacemos llegar a los medios de comunicación.  En un rato recibo una llamada de la Cadena SER para hacerse eco de la noticia, que se emite en sus noticiarios regionales. Casualidad o no, nuestro Centro de Salud recibe otra llamada, en este caso desde la Consejería de Sanidad, que, oh casualidad, anuncia que van a llegar, como de hecho llegaron, un médico de familia y un pediatra más que, ahora que celebra su 25 aniversario, han contribuido a disminuir la presión asistencial que sufría.

Hemos mediado en el conflicto de los trabajadores de Larrea
En estos meses hemos vivido en primera persona el conflicto laboral que enfrentaba a los trabajadores de Larrea con su empresa, un problema que afectaba no solo a los cientos de empleados que trabajan en esa compañía, sino a los miles de ciudadanos que sus autobuses. Desde el PSOE de Torrelodones organizamos una visita de todos los alcaldes y concejales de la Sierra a las cocheras de Larrea en Villalba. Era viernes por la mañana. Nuestro portavoz de transportes en la Asamblea de Madrid, el diputado Daniel Viondi, acude acompañado de otros parlamentarios socialistas y deja bien claro que el responsable político de permitir los desmanes laborales en Larrea era el Consejero de Transportes. Otra vez, casualidad o no, el teléfono de la empresa suena aquel mismo viernes por la tarde y lo que hasta ese momento era imposible siquiera de negociar se torna en factible y, tras unos pocos días, el conflicto se resuelve.

Llega noviembre del año pasado. Es momento de estudiar las cuentas municipales para 2017 y ante la posible inclusión de algunas de nuestras ideas y tras mucho debate interno, llegamos a la conclusión de que es más beneficioso para nuestros vecinos, aunque seguramente tenga menos réditos políticos, apoyar al equipo de gobierno y conseguir que, por ejemplo, este verano se vaya renovar por completo el Colegio Lourdes o que, ahora mismo, todos los torresanos estemos votando qué proyectos queremos incluir en los primeros presupuestos participativos de la historia de nuestro pueblo.

Por primera vez en 30 años, algo se mueve en torno al Canto del Pico
Podríamos seguir con muchas otras historias similares, pero sólo recordaré la que tiene que ver con el Canto del Pico. Sabemos que el Ayuntamiento tiene escasísimo margen de maniobra, pero apostamos por crear un grupo de trabajos sobre este asunto que sale adelante con la reticencia de quienes tienen mando en nuestro pueblo, Vecinos por Torrelodones, y en la Comunidad de Madrid, el PP. Van a decir que la historia se repite pero, tras traer a Paloma Sobrini, directora regional de patrimonio, a que vea con sus propios ojos cómo está el palacio, por primera vez en treinta años una administración, en este caso la Comunidad de Madrid, exige a los propietarios del Canto del Pico que asuman sus obligaciones y presenten un proyecto para conservarlo.

Son unas cuantas historias, unos pocos ejemplos de que la acción política en un municipio va mucho más allá de local. Nosotros, como partido que tiene una visión global pero que actúa pegado al terreno,  llevamos y llevaremos la voz de nuestros vecinos, de todos, más allá de los estrechos límites que marcan las curvas de Parquelagos y de Las Matas que es donde parece que se diluyen las responsabilidades y las ganas de trabajar de opciones hiperlocales, como es el caso de Vecinos por Torrelodones.

Los ciudadanos nos dieron su confianza en la primavera de 2015 para que escuchásemos y tratásemos de resolver los problemas que afectan a la gente, a todas las personas que viven, trabajan o estudian en Torrelodones, porque no exigimos el carnet de torresano de pura cepa para apoyar a todas aquellas personas que necesitan de nuestra intervención para tratar de encontrar solución a aquellos que les afecte. Eso hemos hecho en estos dos años y seguiremos haciéndolo mientras tengamos la confianza de nuestros vecinos, porque ilusión, ideas y ganas no nos faltan.  Son dos años dando la cara por Torre…., y con muchas ganas, ilusión e ideas para los próximos.





        


miércoles, 5 de abril de 2017

Adanismo, dinero público y omisiones intencionadas en el discurso de la ya vieja nueva política

Hace pocos días, con toda la intención basada en la idea de la política como marketing veíamos anunciado: Vecinos por Torrelodones renuncia un año más a la subvención municipal. Sólo nos financiamos con las cuotas de los afiliados. Hasta ahí podía parecer un ejercicio de cierto desprendimiento el hecho de que una formación política renuncie a una subvención pública a la que tiene derecho, dando a entender entre líneas que quizás otros partidos no tengan demasiado claras cuáles son sus fuentes de financiación.



DIEZ AÑOS Y MUCHOS OLVIDOS

Otra buena muestra del tan famoso talante del partido en el gobierno municipal es la revistilla que, como han querido dejar aclarado con los potentes recursos económicos de los que disponen, han editado con motivo del décimo aniversario de Vecinos que, por más que lo repitan hasta la saciedad, también es un partido y hace política a cada paso que da. Página a página, como parece que no podría ser de otra forma, asistimos a un panegírico en el que se deslizan dos ideas a mi juicio perversas: antes de nosotros no había nada y cuando nos vayamos la nada volverá. Es lo que algunos pensadores denominan adanismo, una forma de entender la vida que se trasluce en que algo o alguien es el origen de todo y que antes de ellos, como sucedió con Adán, nada existía.

Entre autobombo y autobombo, cualquiera que lea con cierto detenimiento se dará cuenta de que Vecinos practica la fagocitación de ideas, apropiándose de todo cuanto acontece en el municipio que ellos consideran que sea favorable a sus intereses mientras que, como hemos visto tantas veces, cuando surge una dificultad las responsabilidades son siempre de otros, desde la Comunidad de Madrid a la misma Unión Europea, pero nunca de ellos. Curiosamente, página a página, se puede comprobar cómo se apropian de proyectos que, por ejemplo, impulsó el PSOE. Es el caso de la rotonda de Los Bomberos, la acera de la Berzosilla, la cubierta del Colegio Lourdes o el nuevo rocódromo. Todas son ideas socialistas que se pusieron en marcha por nuestra insistencia pero que Vecinos hace pasar como suyas. Incluso llegan a decir que gracias a ellos Torrelodones tiene fibra óptica, cuando es una inversión que realizó Telefónica y en la que poco o nada tuvieron que ver.


¿POR QUÉ NO RENUNCIARON A LA SUBVECCIÓN MUNICIPAL CUANDO ESTABAN EN LA OPOSICIÓN? PORQUE LO NECESITABAN

Cuando Vecinos por Torrelodones accedió al Ayuntamiento tras las elecciones municipales de 2007, en ningún caso renunció al dinero que, para el sostenimiento y divulgación de la actividad que, como Grupo Municipal, viene destinado cada año en los presupuestos municipales.  No fue hasta que alcanzaron el poder cuando, teniendo a su disposición todos los recursos municipales, decidieron hacer la maniobra propagandística de renunciar a unos fondos que, por si se les ha olvidado reseñarlo, exclusivamente se pueden destinar a la actividad del Grupo Municipal y nunca a la del partido político, como bien se encarga de controlar la intervención municipal cuando los grupos, y  el PSOE el primero, hacemos entrega de la correspondiente justificación con detalle de todos  y cada uno de los gastos en que hemos incurrido y de las empresas y profesionales que han trabajado para nosotros.

Dice Vecinos por Torrelodones que, como partido, se financia únicamente con las cuotas de sus afiliados. Pues nosotros, también. De hecho, hasta la fecha y ya han pasado dos años desde entonces, hemos sido los únicos que hemos publicado con detalle, euro a euro y mostrando públicamente cada factura, cuál fue el coste de nuestra campaña electoral para las municipales de 2015, 2.066 euros, cuyo detalle se puede descargar en este enlace. Es más, en nuestra web se pueden ver cuál es el presupuesto de nuestra Agrupación Local y el detalle de la subvención que recibimos del Ayuntamiento de Torrelodones exclusivamente para sostener y divulgar la actividad del Grupo Municipal y nunca para financiar el presupuesto de nuestro partido a nivel local.


 COMPROMISO Y ESFUERZO PERSONAL

Desde hace muchos años los socialistas de Torrelodones, como personas convencidas de que la política es una noble y necesaria actividad, sostenemos con nuestras cuotas habituales, y con nuestro esfuerzo económico personal y extraordinario cuando es necesario, la actividad del PSOE como partido en nuestro municipio. Es más; La ley prevé que instituciones como los partidos puedan pedir la exención en el IBI, una posibilidad que los socialistas de Torrelodones consideramos absolutamente insolidaria ya que creemos que todos, sin excepción, hemos de contribuir con nuestros impuestos al sostenimiento de las administraciones públicas. Por esa razón, y con no poco esfuerzo, el PSOE de nuestro pueblo paga religiosamente tanto el IBI de su local como cualquier otro tributo que conforme a la ley nos corresponda.


Proclama a los cuatro vientos Vecinos por Torrelodones que sólo se mantiene con las cuotas de sus afiliados. Nosotros también. Y con el esfuerzo de todos los que formamos parte de la Agrupación Socialista de Torrelodones que, desde 1931, no hemos hecho otra cosa que trabajar por el bien común de Torrelodones, con nuestra voluntad personal y, en muchas ocasiones, rascándonos el bolsillo particular de cada uno de nosotros.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Hiperlocalismo, una visión sesgada y limitada de la política

Una de las grandes corrientes de pensamiento es aquella que dice piensa global, actúa local. O dicho de otro modo, lo local y lo global están mucho más cerca de lo que podría parecer. Para ilustrar un ejemplo de localismo mal entendido,  voy a explicarles lo que ha sucedido con los trabajadores de Gigante y la estrechez de miras de Vecinos por Torrelodones. 

Las decisiones sobre el futuro de nuestro municipio también
se toman más allá de las curvas de Las Matas y Parquelagos
Estas familias, porque detrás de los números hay personas con todo tipo de situaciones, se dirigieron a los Ayuntamientos donde esa cadena de supermercados tiene abiertos establecimientos, entre ellos Torrelodones. Alcaldes y concejales de municipios como Collado Villalba, Alpedrete, Cercedilla, Galapagar, Guadarrama, El Escorial, San Lorenzo de El Escorial, Moralzarzal y Villanueva del Pardillo, de todo signo político, acudieron a la petición de ayuda de estas personas que, sinceramente, lo único que demandaban era un poco de apoyo y soporte moral en los momentos tan complicados que están viviendo y cuyo desenlace puede ser la pérdida del empleo para uno de cada cinco de sus 388 trabajadores.

No, no es un error ni fue un olvido. Deliberadamente, ningún representante de Torrelodones acudió a esa cita en apoyo a unas personas que están pasándolo mal. No fue desidia o dejadez, fue un absoluto. No es tanto falta de interés como el absurdo localismo de Vecinos por Torrelodones, que les hace actuar de distinta manera según sea el domicilio de los afectados por cualquier problema que les pueda surgir. 

Para nosotros, los socialistas, los trabajadores de Gigante son personas, sean de nuestro pueblo o no, vivan dentro de nuestro término municipal o fuera de él, que demandaban al Ayuntamiento del pueblo donde está su empresa que les eche una mano. Aunque sea simbólica. Pues ni ese gesto obtuvieron,  ya que los adalides de la supuesta nueva política parecen ser incapaces de mover un dedo en todos aquellos asuntos que superen las curvas de Parquelagos o de Las Matas, aunque afecte a sus ciudadanos. Bueno, salvo que moverlo suponga un valor añadido a su maquinaria de propaganda, que está claro que es el único motor de su acción política.

Nosotros creemos que estamos para escuchar y tratar de resolver los problemas que afectan a la gente, a toda la gente que vive, trabaja o estudia en Torrelodones, porque no exigimos el carnet de torresano de pura cepa para apoyar, aunque sea con un gesto, a aquellas personas que necesitan de nuestra intervención para tratar de encontrar solución a sus problemas. Eso hicimos con los trabajadores de Gigante, como hicimos en su día con los del Casino, o como haremos con todos aquellos colectivos que tengan que ver con nuestro pueblo y a los que podamos ayudar de alguna manera.


Los Ayuntamientos tienen un papel de liderazgo
que va más allá de cumplir con sus competencias
El papelón jugado por Vecinos por Torrelodones en muchos asuntos  es la prueba de un equivocado y exacerbado hiperlocalismo que maniata y limita su acción política. Hemos escuchado hasta la saciedad la cantinela de “no es competencia municipal”, “es asunto que supera los límites de Torrelodones”. Estar al frente de un Ayuntamiento es algo más que cumplir a rajatabla las normativas municipales y no salirse del estricto cumplimiento de las competencias. Es tener capacidad y ganas de liderar aquellas cuestiones que precisan de una solución, esté en mano o no del Ayuntamiento. Es tener interés en implicarse y en pelear por todo aquello que es necesario para nuestro pueblo, se tenga capacidad o no de resolución de manera directa.

En la Asamblea de Madrid se deciden muchos
de los asuntos que afectan a nuestro municipio
El PSOE, como partido que tiene una visión global pero que actúa pegado al terreno,  llevamos y llevaremos la voz de nuestros vecinos, de todos, más allá de los estrechos límites que marcan las curvas de Parquelagos y de Las Matas que es donde parece que se diluyen las responsabilidades y acaban las ganas de trabajar de Vecinos por Torrelodones. 



miércoles, 8 de febrero de 2017

Los Ayuntamientos y su papel en la educación

Me voy a dar permiso para compartir una vivencia personal que, seguramente, comparto con muchos cientos de torresanos. Hace unos cuantos años atravesé las puertas de nuestra Escuela Municipal de Idiomas con el objetivo, cumplido en gran parte, de aprender inglés. Tampoco hace demasiado tiempo, pero sí ha pasado el suficiente para contemplar con la perspectiva que da la distancia aquel primer acercamiento a una lengua que no era la mía. En aquel más o menos cercano entonces la única opción para estudiar lenguas extranjeras en nuestro pueblo era la Escuela Municipal de Idiomas,  por la que en sus casi treinta años de existencia hemos pasado miles de vecinos de Torrelodones. En paralelo he de confesar que nunca he sentido una vocación artística muy acusada, pero muchos de nuestro convecinos que sí tienen esa inquietud han podido satisfacer esa necesidad en la Escuela Municipal de Música y Danza, por la que también han pasado otra buena parte de los vecinos de nuestro pueblo.



En 2013, el PSOE otorgó uno de los Premios
Rafael Martínez López a la
Escuela Municipal de Idiomas
Traigo a la palestra estas experiencias personales porque las dos Escuelas Municipales, la de Idiomas y de la Música y Danza, que han alcanzado un merecidísimo prestigio en sus dilatadas trayectorias, atraviesan una etapa en la que han perdido visibilidad, llevan demasiado tiempo medio escondidas y sin que su propietario, nuestro Ayuntamiento, les preste demasiada atención, más bien todo lo contrario. También hay voces que dicen que no entienden que pinta una administración municipal impartiendo clases de disciplinas artísticas o enseñando idiomas, aunque les diría a esos mismos que cuestionan el papel de los Ayuntamientos en estas materias que, según su óptica, tampoco pintan mucho promocionando la educación de adultos o la integración social de los jóvenes que, de una u otra forma, se han visto excluidos del sistema educativo reglado.

A esos que parecen no comprender el importante papel social que todos los Ayuntamientos tienen que jugar les diría que de no ser por las Escuelas Municipales, muchos torresanos no tendrían la oportunidad de aprender una lengua foránea o no podrían desarrollar sus capacidades musicales o en el mundo de la danza. En esa visión reduccionista del mundo se entiende que haya voces que se planteen para qué sirve estudiar filosofía o propongan que el sistema educativo se convierta en una mera fábrica de titulados para las empresas. El rol de las instituciones públicas en materia educativa tiene que ir mucho más allá de esa limitada visión mercantilista de la enseñanza y no dejar únicamente en manos de la iniciativa privada el acceso a la cultura.


La Banda Municipal de nuestro municipio
se nutre principalmente de alumnos de la Escuela Municipal de Música
Porque las Escuelas Municipales, y las de Torrelodones no son ninguna excepción, son el mejor camino para que nuestros convecinos tengan las mayores posibilidades de ensanchar su universo personal, de dar respuesta a sus inquietudes y, por qué no, de ampliar sus conocimientos y mejorar sus posibilidades profesionales. En tiempos de cambio se trae muchas veces a colación el llamado ascensor social, ese hipotético elevador que permite que los más humildes puedan desarrollarse plenamente independientemente de la clase social en la que hayan nacido. Sin duda ninguna la educación y la cultura son los mejores ascensores sociales que podemos tener a nuestro alcance y en esa labor de transformación los Ayuntamientos y sus instrumentos educativos tienen un papel crucial.